
En Yucatán, el mar no solo es parte del paisaje: es sustento, cultura y tradición. Desde hace generaciones, las comunidades costeras viven de la pesca, un oficio que no solo alimenta a miles de familias, sino que también define la identidad del estado. Sin embargo, hoy más que nunca, es fundamental mirar hacia el futuro y asegurar que esta riqueza natural pueda seguir dándose —sin agotarse.
¿Qué significa pesca sustentable?

La pesca sustentable es aquella que permite aprovechar los recursos del mar sin poner en riesgo su renovación. Implica respetar los ciclos de reproducción de las especies, evitar la sobrepesca, utilizar artes de pesca selectivas y reducir el impacto ambiental en los ecosistemas marinos.
En los últimos años, Yucatán ha dado pasos importantes para promover prácticas más responsables en la pesca. Algunas cooperativas pesqueras han adoptado vedas voluntarias, se han implementado sistemas de trazabilidad para productos como el pulpo y se promueven certificaciones que garantizan el origen y manejo ético del producto. Además, muchas de las especies emblemáticas de la región —como el mero, el pulpo maya o la langosta— están sujetas a temporadas de pesca estrictamente reguladas para permitir su recuperación y asegurar su permanencia.
Como distribuidora, tenemos una gran responsabilidad: elegir proveedores que trabajen con respeto al mar, fomentar buenas prácticas y ofrecer productos que no solo sean de alta calidad, sino que también provengan de fuentes responsables. Apostar por la pesca sustentable no es solo una decisión ética, sino también una forma de garantizar que los sabores del mar sigan estando en nuestras mesas por generaciones.